lunes, 11 de abril de 2011

Entre rejas, Carlos Rabazo


El mundo de las cárcel es morboso y desconocido a partes altamente iguales, por eso, Carlos Rabazo, obviamente pseudónimo, decide publicar este conjunto de cartas cuyo nexo de unión es el destinatario: Richard.

Ángel, Iván, Mario, Fede son los artífices de las misivas en las que describen con todo detalle su día a día, anhelos, próximas metas y como no, sus deseos más carnales. Buscan el cariño y la complicidad del amante que se encuentra en el exterior para que comprenda sus situaciones y les ayuden ecómica y moralmente a sobrellevar la pena impuesta.

Correspondencia sin corrección, dibujos obscenos, lenguaje pornográfico hacen que sea un libro para el disfrute de aquellos que, o bien, deseen comprender la piscología de los encarcelados, o bien, relamerse con las narraciones subidas de tono.

"...y se quitó diciendo que "para, para, que no respondo"; bueno y esa noche también lo noté lo de la otra vez, pero entonces me empezo a abrazar como dormido, y poco a poco me la puso tiesa acariciandomela por encima de los gayumbos,..."

Observaciones: Odisea editorial, 2010.

Entrada relacionada: Entrevista al autor

Sinopsis (editorial): Descubre la auténtica realidad de las cárceles españolas.

Richard, un misterioso desconocido, recibe a lo largo de cuatro años una extensa correspondencia, de más de trescientas cartas manuscritas y garabateadas con eróticas ilustraciones, de varios presos que cumplen condena en distintos centros penitenciarios españoles.

Con abrumadora sinceridad, estos jóvenes reclusos describen su rutina carcelaria descubriéndonos el morboso y turbio ambiente de las cárceles. Son cartas cargadas de pura testosterona donde nos narran sus ansias de libertad, sus planes de futuro y sus relaciones sexuales en las que dan rienda suelta a sus más oscuras fantasías con total crudeza y espontaneidad.

Un documento inédito e ilustrativo de las prácticas sexuales a las que, según parece, pueden verse abocados aquellos que, estando privados de libertad, necesitan dar rienda suelta a sus más recónditos instintos amparados en una enorme necesidad de afecto y comprensión; todo ello envuelto en una sórdida trama animada por el auténtico y desconocido protagonista principal del asunto.

Son cartas sinceras y duras que pueden llegar a herir la sensibilidad del lector debido al estilo espontáneo, realista y escabroso de las mismas. Pero a la vez, son cartas que despertarán nuestra ternura y que nos arrancarán una carcajada.

Bio: Bajo el pseudónimo de Carlos Rabazo se esconde este autor que tras varios años guardando esta extensa correspondencia ha decidido sacarlas a la luz para el disfrute de las mentes más calientes.