miércoles, 5 de mayo de 2010

Por qué la bisexualidad nos hace humanos, Santiago de la Iglesia


Santiago de la Iglesia nos ofrece en este ensayo un estudio sobre la bisexualidad que trata todos los aspectos relacionados con el desarrollo de la vida social humana. Aborda la bisexualidad tomando como base la escala Kinsey, pero fijándose en el porcentaje de bisexualidad que radica en cada uno de nosotos. Para ello, realiza un análisis desde la concepción heterosexual en los grandes primates como gorilas y chimpances frente a los homínidos bisexuales: bonobos y humanos.

Asimismo, repasa los aspectos aspectos relacionados con el desarrollo de la persona en sociedad y el papel que juega la bisexualidad y el factor Alfa en estas relaciones: religión, jerarquía militar y posición social.

La homofobia está ampliamente instalada en nuestra sociedad, pero si no existieran homosexuales, sino fuéramos bisexuales no seríamos humanos, al ser más inteligentes que los chimpancés obligatoriamente deberíamos ser aún más violentos.

Puntuación: Ameno y muy interesante su lectura.

Observaciones: 2009, autoedición, a la venta en lulu.com

Sinopsis: El libro explora un tema de máxima actualidad: la bisexualidad humana. Poniendo énfasis en la escala propuesta por Kinsey para redefinir a toda la especie humana como bisexual.

El autor, doctor en biología por la Universidad de Barcelona, compara la sexualidad humana con la de los grandes simios. Los machos de los grandes simios de las especies exclusivamente heterosexuales exhiben conductas sociales muy violentas. La pauta violenta sólo se amortigua en los machos de las especies bisexuales: bonobos y humanos.

Para el autor, la bisexualidad es un invento de la naturaleza, no un invento humano, no es la sexualidad enferma que aún se predica por ahí. Es tan sólo la forma más fácil, natural y sencilla de moderar, suavizar, atenuar y debilitar la violencia intrínseca que se encuentra profundamente arraigada en los genes de todos los primates y por tanto en los hombres.

Bio: Santiago de la Iglesia Turiño